
Cádiz, Pizzería La Bella Italia, Plaza Fragela (o Plaza del Falla), Domingo 27/1/2008. No hacía ni media hora que Antonio Martín le devolvía el piropo del 97...Escuchame Buscavidas...
Dias de carnaval, de coplas y de ensayos postreros, metiendo las últimas coplas y arreglando lo que nos de tiempo. Mi cabeza está en Ronda, aunque esté en Algeciras. Sólo pienso en que el dia nueve quiero estar con los mios en el carnaval de mis amores. Espero que pueda ser.
¿Quién es el de la foto? Antonio Martínez Ares... y esta es mi historia con él.
Serían alrededor de las once de la noche de algún dia del mes de enero de 1997 y apuraba una cerveza en el mesón de la plazuela. Estaba esperando a que la comparsa "Trapos Sucios" terminara su ensayo para pasar un rato con Laura. En mi cabeza acordes, letras y compases de mi propio repertorio se derramaban a traves de mis nudillos en la barra de madera. Otra cerveza, por favor. Laurita salió de las primeras del ensayo, se recogía su tupida melena rizada con una gomilla, entre los dientes mordía un papel, probablemente, una de esas últimas letras que se meten en enero y con la cabeza agachada me miraba, casi esbozando una sonrisa. Se acercó a donde estaba y me dijo: -Termínate eso, que vamos a escuchar a Martínez Ares-. Aquel día, tenía más ganas de hablar con ella que de escuchar carnavales. Pero me llevó casi obligado al taller de costura donde su madre, Carmen, daba los últimos pespuntes a un disfraz de lavandera. Nos saludó e inmediatamente nos pidió silencio. A unos metros suyos sonaban esas voces inconfundibles en una radio. Manzorro, Pedreño y compañía narraban con una emoción extraordinaria el ambiente del Teatro Falla ante el primer premio del año anterior...Durante 20 minutos puse atención a aquella comparsa, "El Vapor", cuyas letras y músicas me dejaron absolutamente asombrado. A dia de hoy suelo escuchar muy poco esta comparsa, porque cuando lo hago, simplemente es con el ánimo de volver unos cuantos años atrás. Es asombroso comprobar como la música también puede hacer las veces de máquina del tiempo.
En ese punto de mi vida, puedo decir que mis voluntades se doblegaron a Antonio Martínez Ares. Los Piratas, La Milagrosa, La niña de mis ojos, La calle de la Mar...y lo que había detrás Los Miserables, La Trinchera, La Ventolera, Dorremifasoleando... Viví de la pluma y la guitarra de ese tipo de la foto, momentos que, por emocionantes, son prácticamente inconfesables. He cantado sus coplas hasta quedarme sin voz, he aprendido lecciones inimitables de como se escribe un pasodoble para arañar los corazones.
Martínez Ares no es un autor, es una forma de sentir lo que firma, es una trémula esencia de su propia música, es el castigo divino de uno al que le gusten las coplas. Hay otro autor que se llama Joaquín Quiñones que también ha sido capaz de arrancarme emociones absolutamente desageradas. Pero este hombre era otra historia... Era un genio curtido en roca ostionera, un gadita sabiendo escribir para el mundo. De sus manos, en forma de pluma o de acorde surgía la unanimidad de los aficionados.
Aquella noche terminé a las mil, con laura, en su cuarto azul, escuchando coplas de otros años e intentando imitar con la guitarra, aquellas manos y aquellos acordes. Llegué a mi vieja casa de la calle Sevilla y alli, con la luz amarilla de aquellas farolas colándose entre las rendijas de la vieja persiana verde de madera, intentaba recordar músicas del "Niño"... y con mi guitarra, tocando bajito, jugaba a sacar un pasodoble. Ahi empezó también mi historia como autor de músicas de carnaval. Algún dia me encontraré al tio de la foto y en vez de preguntarle chorradas...le daré las gracias.
A los que no seais carnavaleros, mil perdones, pero si en navidades comemos turrón...En carnavales esto es lo que toca.
Chito
Pd.- No habrá más bailes de salón, ni carrozas con caballos blancos, no harán ropa de oro los duendes, ni cristales finos, pa tus zapatos...
