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miércoles, febrero 29, 2012

La tierra en la que yo vivo


La tierra en la que yo vivo
es infinita,
playas que bañan olivos
de arena fina.
Aire frío de la sierra
su poniente y su levante
vuelan las penas que
pueda tener mi tierra.

Suenan ecos en la Alhambra,
ríe Platero.
Al compás de una guitarra
suena un "Te quiero".
Velas en semana santa
Camarón en su garganta
inunda con agua
tol mundo entero.

El cielo es tan azul
que lo pintó Picasso.
Y los caminos son
los que escribió Machado.

Las playas nos dibujan las fronteras,
en caracolas cantan las sirenas.
Los jóvenes levantan su botella
al son de carnavales.

Nuestra cultura
vive en las calles,
en la frescura
de nuestra lengua
que al que se deja
le hace cosquillas
por las orejas.

Nuestra cultura
vive en los pueblos.
En los consejos
que dan los viejos
libros abiertos
de historia pura
y habla andaluza.

Y sus murallas
la guardan de los canallas;
de un politiquillo catalán
que me acusa de no sabe´hablar
pero pa entender lo que decía
iba subtitulado.

Mi idioma
existe y nadie obligará
que se dé en las escuelas
bebe de arte y libertad.

Vive en las calles y en los barrios,
no está impuesto como el suyo.
No tiene el yugo
que tiene el catalán.






LuisitoRilke. Noviembre 2011


(Con permiso de Remedios y su comparsa)

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viernes, febrero 10, 2012

El ciclo.


El otro día volví a casa andando desde el trabajo. Me abrigué tanto como la bufanda y el chaquetón me lo permitieron y caminé a paso ligero rumbo a casa. Era noche y había una esférica y amarillenta luna llena que se apreciaba más grande de lo normal. Era como un gran ojo que alumbraba más que las farolas ; nos vigilaba a todos desde el horizonte.
Rodeé un parque en el que dos valientes quinceañeros desafiaban al impertinente frío reinante. Pasé junto a ellos y oí cómo el muchacho le decía a su compañera "Dentro de los ojos se te refleja la luna… no quiero dejar de verlo nunca"… El vaho salía de sus bocas mientras respiraban, mirándose con ternura y pasión a la vez. 
Allí estaban ellos, sentados frente a esa inmensa noche, dedicándose versos, robándose besos. Imaginé que así empieza todo. Que pronto estarán casados. Cura, altar, arroz… Después vendrán los niños, los bautizos, comuniones, amores, universidad… hasta que sus hijos tengan sus mismas edades y también se sienten bajo el frío de la noche y el testigo de la luna redonda, grande, luminosa, rotunda. Y volverá a empezar el ciclo.
O tal vez se peleen mañana, y cuando yo vuelva a pasar por aquí después del trabajo, les vea con otra pareja. No lo sé, hacía demasiado frío. Sólo quería ir a casa y tomarme un chocolate calentito.

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sábado, diciembre 17, 2011

Mujeres. Alcohol. #28


Es inconfundible ese sabor amargo con el que despiertas un día, después de haber matado a dos mujeres, y ademas a esa botella de whisky no le queda ni un trago. Mi libro sigue sin progresar, pero eso es cuestión de beber mas, tal vez.


Eran casi las 11 de la noche y el neón del bar donde trabajaba la chica que “duerme” en mi habitación me lanzaba señales evidentes para que bajase a por mas...


Me dirigí como cada noche a mi bar de referencia... encontrando tras la barra una figura inusual, era ese tío de pelo largo y lleno de tatuajes. Destacaba uno de ellos sobre el resto en su brazo derecho... Un corazón muy mal dibujado, una oda al pulso del artista... rodeando el nombre una mujer...


¿Quien es Colette? - Pregunté a aquel camarero con aire de cowboy. - Mi novia, suele trabajar aquí algunas noches... Seguro que la has visto alguna vez...


Una terrorífica sonrisa invadió mi subconsciente, cuando recordé a aquel saco de huesos lleno de moretones que me sirvió las copas la noche anterior, y que ahora mismo dormía plácidamente en un rincón de mi estudio...


¿Qué tal tu libro, Charles? - Preguntó el Cowboy...


¿Como coño sabría este tío lo de mi libro? ¿Y mi nombre?... Creo que debería beber menos, está claro que el alcohol no esta ayudando en nada a mi libro, sinceramente.


...



Así que lo tuve claro, creo que debería invitar a mas chicas a mi casa.... ¿O al cowboy?


jueves, diciembre 08, 2011

Culpable de mis defectos


Estamos en la prolongación de esos días sucios en los que uno está en pleno proceso creativo. Con las fotos me pasa, con las letras también, con el trabajo, con las conversaciones...pero mi indefinida y eterna guerra creativa es con la música.
Me gusta hacer músicas, aunque soy un músico mediocre y más bien vago... Pero es lo que soy.
Hoy me he peleado más de seis horas con mi guitarra. Ayer me peleé otras cuatro...y no conseguí nada. Sólo conseguí letras...ni una música:

Me he sentado a mirarte resentido
con los ojos de un cabrón que no te aguanta
me he sentado con odio en la garganta
a llamarte y a llamarme mal nacido

He escuchado tus notas de pasada
he pintado en tus cuerdas digitando
un sinfín de aires demostrando
que al final componer es hacer nada

Y por tanto
pido al mundo tu cabeza
que retiren de tu invierno
los abrigos
que te mueras en silencio
de tristeza
y si me muero
que me entierren contigo...

No fuera a ser que en otro mundo
tu sonido se antojara un enemigo...

Es un homenaje sórdido y estúpido a mi guitarra...
Es mi particular forma de mandar a las musas a la mierda...
Es mi manera de contaros que la inspiración no vienen a la primera....
Es mentira que el amor lo pueda todo...
Es verdad que los reyes son los padres...
Es injusto no tener suerte
y es una suerte que uno, a veces, no sea justo...

Chito

Pd.- Tras el viento, a tu encuentro, eterno vagar... por el desierto... Ya lo entiendo somos todo esto...y voy contigo hasta el final con lo puesto... Ivan Ferreiro - Canción de amor y muerte





viernes, noviembre 11, 2011

Noches de acento añejo y granaíno



Esta noche ha tenido acento añejo y graíno.
El acento añejo de aquellas noches en las que no importaba a la hora a la que sonara el despertador, y llenábamos las noches de diario con ratos de bares y cervezas, de risas y carnavales.
Quedé con Quero para tapear y tras varios aquarius y cervezas (cada uno hizo lo que pudo) derivamos en una última birra en el pub Rilke con mensajes obsceno-románticos al cabeza. Llegó la hora de dormir, dejé al Chikeni en su casa nueva de la calle Sevilla y seguí rumbo a mi casa. Casi aparcando estaba cuando hablo con Chito por teléfono y me insiste para volver al centro, que andaba por el casa Mateo con Manolito Charry y su flamante nueva reportera.
Aparco y me bajo andando dándole envidia de cubateo por el Whatsapp a Rosario London.
Cuando llego al Casa Mateo los comparsistas empiezan a pedirse sus copas y menesteres, recién salidos de su ensayo. Risas y alguna polémica charla carnavalera hasta que Chito me da mi abrigo y me dice "Muñeco, nos vamos".
Recogemos a Cristina a las puertas de su casa y nos vamos a pie al 7 Budas. Más copas, más gente, más charlas, geniales trucos de Fran, nos reímos mucho, y llega la solitaria hora de partir.
Me despido de Chito y de la niña del aceto granaíno que dio sonoridad a la velada y parto road to home. 
Mis pasos suenan huecos en el callejón que se abre a la izquierda. Un agradable y suave olor a anís me hacen levantar la vista y verme en la Calle Curro Guillén. Se merece una foto, que va para el Loco y para Faito.
Mis pasos siguen adelante, pisando hojas secas que se quejan a mis pies. Me cruzo con coches que cometen ilegalidades, ingenuos e inconscientes de que sus largas están prohibidas en el tramo que recorren. A la altura del Cervantes la excesiva luz de las farolas tiene completamente engañados a los gorriones que por allí se hospedan, que cantan retando a la ficticia mañana que ellos creen real.
Llego al kiosco de Inma y veo muchos cigarrillos apagados en el suelo. Un videoclub del que aún quedan restos de cordón policial de una pasada redada. Carteles a las puertas de unas aulas religiosas. Mientras hago equilibrios por un bordillo de la acera llego a esa iglesia en la que hice la comunión, y me veo borroso, fugazmente, entrando en aquella iglesia del brazo de Mayte. Ni ella se cree haberme metido en una iglesia vestida de blanco, aunque yo tuviese 9 y ella 8 añitos. Pescadería del barrio, la frutería de mi primo. Aquello al que una vez de adolescentes llamamos "El Rincón Taurino". Carteles electorales con eslóganes estériles prometen lo que nadie dará. La cabina en la que gasté dinerales y por fin esa plaza que fue testigo de lo que fui. Coches de vecinos mojados por el rocío y mi cama calentita esperándome tras el gran portal. Buenas noches, lagartos. Gracias por acompañarme en una noche como esta.

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lunes, octubre 17, 2011

Filosofía



Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sito. Que el Karma, la naturaleza, dios, o la madre que parió al demonio, compensa y recompensa a cada uno con lo suyo. Yo no me decanto por esas teorías. Soy más de la filosofía que vende la película del grande de Woody Allen "Match Point", en la que se defiende el hecho de que la suerte juega gran parte de la partida de nuestra vida. Esas cosas que no dominamos, que escapan a nuestro control, y que acaban llevándonos por un sendero u otro. Pero a la vez, también creo que cada uno tiene lo que quiere. Lo que se busca, lo que se trabaja, lo que se curra. Es decir, la diosa fortuna o como lo quieras llamar, traza un sendero en el que hay murallas para escalar o boquetes para saltar. Una vez que nos topamos con esto, somos nosotros mismos los que decidimos si subir la muralla o darnos la vuelta. Somos los que decidimos si saltamos ese boquete, si lo rodeamos, si nos paramos a esperar, o si buscamos otro camino.

Igual muchos piensen que yo he cambiado mucho, o igual piensen que sigo siendo lo que siempre fui y que estoy estancado, anclado, en una eterna juventud a la que me aferro regándola con cervezas, carnavales, futbito y algún que otro desfase. Queridos e ilustres tradicionalistas de lo tradicional: yo a eso lo llamo vivir.
Ni he cambiado mucho ni vivo anclado en los quince años. Pero sigo siendo igual. Me siguen gustando las mismas cosas, sigo teniendo las mismas inquietudes, mis sueños siguen apuntando en la misma dirección, sigo disfrutando de la lumbre de un cubata en un pub un martes, de la intensidad de una carrera por la banda en un partidito, de una copla cantada entre borrachos que ponen el corazón más allá de donde llegan sus gargantas. 
Sigo siendo el mismo al que la ilusión no le cabía en la boca en aquellos butaneros. Sigo teniendo las mismas pasiones, yendo a los mismos sitios.

Por favor, que no venga a decirme el que lleva 3 años sin perderse un sábado por la noche "Noche de Fiesta" eso tan socorrido de "Tío, estás perdido". 
Pues claro que estoy perdido, porque no salgo en "La Noria", que si no bien que me verías…

Hay personas a las que la diosa fortuna, la diosa naturaleza, el karma, o la representación del papa en los cielos, han puesto murallas y zanjas y palos en sus caminos. Pero ellos han optado por refugiarse en las faldas de la tele y el mantel. Cada vez son más los que deciden quedarse atrás. Cada vez son más los que están sentados en ese sillón de octogenarios viendo la vida pasar.

He llegado a pensar que tal vez sea yo. Pero yo soy tan fiel a mi filosofía de vida como lo fui el día en que la descubrí, en que la paladeé, en que la saboreé. Esa filosofía vive en una canción de Sabina, en una rima escrita en una libreta vieja, en un piso de estudiantes de Sevilla, en un beso furtivo en mi Plaza, en un balón al área, en una barbacoa con amigos, en un grifo de Cruzcampo, en una carta juvenil, en una cámara de fotos, en un relato escrito, en un revuelto de papas con huevo, en un sueño de futuro. En el Lagarto del Desierto.

Enhorabuena, son ustedes conocedores de esa filosofía. Por favor, remítanme este post cuando me vean a las faldas de la tele. Al mantel del día a día viendo pasar la vida como un yupi pueblerino. Remítanmelo con la crueldad cínica que tiene un "te lo dije" o un "lo sabía", relamiéndose del oportunismo de verse victorioso. Porque ese momento llegará. Y justo después, cuenten los que se sentaron antes.

Lo mejor de todo es que tengo el total convencimiento de que cuando ese momento llegue, Chito seguirá batallando. SEGURO. Porque tras mil años es el único que sigue al pie del cañón, más fresco que una lechuga. Y cuando se convierta en ese viejo facha que un día le pronostiqué que sería, seguirá siendo tan grande como para decirme "Muñeco, si tú y yo algún día hiciéramos una comparsa, sería como las que hacía Bienvenido, o como la que haría el Noly". Y a continuación añadiría "Venga, la última y nos vamos".

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domingo, octubre 02, 2011


Derrumbadas las voluntades, dinamitadas las trincheras y hundidos los barcos me dispongo a disfrutar de una isla que lo ofrece casi todo. Sólo le falta algo de emoción...pero eso ya me encargo yo de buscarlo.
Es domingo y es por la tarde. He estado viendo una película. Demasiado espiritual... "El árbol de la vida". Me he quedado un tanto loco y con la mirada definitivamente perdida, así que como el que apunta con un arma cuasi homicida me he obligado a salir a disparar fotos.
La pasada semana ha sido idílica para mi Lola y para mi. Ha sido una simbiosis cámara-dueño casi perfecta. Bueno, una bronquilla de nada a cuenta de la Compact Flash que, obviamente, ya he reemplazado. El miércoles se portó del carajo...y el jueves mejor aún. Después de ciento y pico mil disparos nos vamos conociendo. Ella a mis dedos y yo a sus ráfagas de luz. Así es el amor, compréndelo.
La resulta de casi obligarme ha sido hacer cero fotos. No me he sentido frustrado, la semana ha sido más que productiva. Estaba dispuesto a hacerme el remolón hasta llegar a ese punto. El punto en el que no haces nada. También ese trabajo resulta bueno para el alma. Las convergencias de estado de ánimo y creatividad artística son casi tan inescrutables como los caminos del señor.
Ahora noto como en mis entrañas hago acopio de creatividad. Noto como tengo las tripas cargadas de proyectos, de ideas, de planes... sólo falta meterles mano.
Durante diez minutos he parado el coche en una curva de la carretera que une Montejaque con el enlace con la carretera de Sevilla. Me he bajado y he estado tentado de intentar disparar un contraluz. Me he ahorrado las energias (¿Otra de esas fotos que no te dicen nada?, no gracias). Eso sí, he echado de menos un cigarro... eso está ya más que superado.
En esas estaba cuando a escasos 100 metros (calculo) ha berreado un ciervo como si quisiera copular con lo primero que le pusieran por delante. Se me ha acelerado el corazón pensando en que el calenturiento bicho se dejara ver. He colocado el tele y... nada.
Pero da igual. No hay frustración. Las pequeñas y grandes derrotas tienen algo en común. Con la edad que tenemos tú y yo... nunca son las primeras...
Alguna vez se nos ha inferido una goleada, ¿verdad?
Alguna vez hemos mirado nuestras rodillas casi tan heridas como nuestra dignidad ¿no es cierto?
Alguna vez hemos apretado los puños y los dientes pensando ¿En qué me he equivocado?
Alguna vez hemos recogido el sombrero del suelo, le hemos quitado el polvo y hemos seguido...
No hay frustración.
Tengo entendido que Luisito se ha metido a torero...
El otro lagarto...el que no conoce casi nadie, porque un dia desapareció como el titanic, tuerce el gesto y vuelve a Ronda...
Hay que seguir peleando, cada mañana, por las cosas que uno quiere... a eso, fundamentalmente, me ha enseñado el tiempo. Y mejor maestro que ese...nunca hubo.

Chito

Pd.- Dias después de la tormenta que veo pasar, cuando todo empieza a recobrar su estado normal... El aire cálido, que viene hacia mi, me ciega los ojos y me tapa la nariz...
La Tormenta - Los Piratas